Legado de Francisco de Asís: construye una nueva mirada…

En estos días en los que se honra la memoria de Francisco de Asís, con toda humildad mi SER se une y divulga su legado que nos invita a habitar este mundo de una manera diferente…

Quiero dar comienzo con estas palabras del Papa Juan Pablo II (11-II-03) , quien lo declaraba patrono de los ecologistas en los años 80, una iniciativa que partía de la comunidad científica, y no de la Iglesia.

El hombre de hoy necesita la fe, la esperanza y la caridad de Francisco; necesita la alegría que brota de la pobreza del espíritu, esto es, de una libertad interior.

Otra maestra a través de lo tiempos que nos habla del legado de Francisco y sus hermanos franciscanos:

Gente son que para expresar el concepto de fraternidad, se llamarán frailes; para indicar el de humildad, Menores. El más sublime de sus filósofos friega la vajilla del convento.

Los Franciscanos van por doquiera, entran descalzos en el palacio como en la choza, cautivando á la sociedad con la efusión de su amor, con el total desinterés de su célico instituto. Desnudos, pequeñuelos y mansos, el pueblo los conoce y adora: besa los remiendos de su hábito y el tosco cordel que ciñe su cintura.

El espíritu franciscano está muy presente en nuestras vidas hoy, pues este gran hombre Santo, como ella lo llamaba, iba más allá de la religión: conectaba con los valores de la naturaleza y se refería a ella como la casa en que habita el ser humano. Términos muy presentes en este nuevo paradigma en el que nos hallamos en donde el centro es la persona; y sobre los pilares que se construye el denominado turismo regenerativo.

Termino con un precioso regalo que nos transmitió en vida, el Cántico de las criaturas a través del cual Francisco descubre su alma, su SER a través de su conexión con la madre naturaleza.

GRACIAS 💜

Recomendación: leer con otra mirada, más allá de la religión.

Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas,
especialmente el señor hermano sol,
el cual es día, y por el cual nos alumbras.

Y él es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.

Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las has formado luminosas y preciosas y bellas.

Loado seas, mi Señor, por el hermano viento,
y por el aire y el nublado y el sereno y todo tiempo,
por el cual a tus criaturas das sustento.

Loado seas, mi Señor, por la hermana agua,
la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta.

Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual alumbras la noche,
y él es bello y alegre y robusto y fuerte.

Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra,
la cual nos sustenta y gobierna,
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.

Fuentes:

  • Apuntes autobiográficos de Emilia Pardo Bazán en Los Pazos de Ulloa, 1886.
  • San Francisco de Asís (siglo XIII), 1882.
  • Manifiesto Franciscano para un futuro mejor. José Antonio Merino, 1985.

 

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