Pazo do Faramello: un Pazo para el pueblo.

El domingo pasado casi por casualidad, he tenido el privilegio de conocer el Pazo do Faramello en Rois, de la mano de su propietario y acompañada de una experta en el turismo industrial de Galicia, Iria Caamaño Franco. Como siempre, contaré mi experiencia, mi visión.

Quiero empezar este post con unas referencias al Pazo de autores conocidos.

“​El secreto mejor guardado del camino que llaman del Apóstol”​

Camilo José Cela

” no pazo onde nunca xea, a súa beleza conxeloume a alma “

Rosalía​​ de Castro

“Hay muchos pazos, el Faramello es único”

Emilia Pardo Bazán

El acceso al Pazo es ideal: pegado a la N-550 y a la vez escondido; para acceder hay que descender por un camino empedrado que parece que lleva a la nada. Pero no, tras una curva allí se ve un muro alto de piedra con un portal cerrado e infranqueable. Una vez se abre ese portal, nos asomamos a un pequeño paraíso natural de piedra y agua: fuentes, canales, pozas naturales conviven en armonía con todo un sin fin de piezas arquitectónicas singulares que nos gritan que estamos en un Pazo gallego.

Nada más entrar nos encontramos con su capilla y cruceiro, declarados BIC. EL panorama desde este punto, es de los mejores del lugar: desde allí apreciamos una vista en conjunto del Pazo a la derecha, y de las ruinas de la fábrica a la izquierda junto al río. Es precisamente desde ahí, desde donde se aprecia la estructura de la fábrica hoy rellena de tierra que finaliza en un jardín francés (tal y como se aprecia en la foto). Tras unos minutos en la propiedad, invadidos por el sonido del agua del río y de los animales que allí habitan, se pierde totalmente el sentido de la orientación: rodeados de historia, patrimonio, cultura, naturaleza en estado puro. Incluso un tramo del Camino de Santiago (Portugués) atraviesa la propiedad. Otro punto importante, en este Pazo ha nacido el escultor José Gambino.

Descendemos por el camino, y pisamos “tierra sagrada”: las ruinas de la primera fábrica de papel de Galicia. Dispuesta en terrazas, se conserva intacto un molino, los canales del agua, y otros elementos de la estructura externa (hoy rellena de tierra) en la cual se ven claramente ventanas y puertas.

Es un Pazo de verdad, con todos los elementos que los caracterizan. Pero no es un Pazo cualquiera, es un Pazo abierto, tal y como indica el propietario. Este Pazo se ha caracterizado por dar servicio al pueblo, era un Pazo para el pueblo. Tal y como nos ha narrado, en su época, los vecinos, que a la vez eran trabajadores de la fábrica, acudían los domingos a la misa que se celebraba en la capilla y a continuación se quedaban el resto del día en la que fue bodega del Pazo, haciendo pan y en familia.

Pazo_do_Faramello

Cuando ya parecía que habíamos visitado todo, el Pazo guardaba aún un secreto: al fondo de la propiedad, hay otro portalón, que nos lleva a otro pequeño paraíso: la presa que recogía el agua para los canales. Allí se encuentra una piedra enorme llamada “As tetas da posadera” de la cual existen ya referencias de los peregrinos del siglo XIV” tal y como apunta nuestro guía.

Sin duda, es un lugar mágico que debe darse a conocer por varios motivos, pero sobre todo, porque alberga la primera fábrica industrial de Galicia: la Real Fábrica de papel del Faramello (1712)

Es este momento, procederán a la recuperación de las antiguas caballerizas, intentarán que forme parte de la Ruta de la Camelia de Galicia, y ojalá en los próximos meses podamos leer la noticia de que inician la recuperación de la fábrica. Pues todo esto es parte de nuestra cultura y debe darse a conocer: Ruta de la Camelia, Turismo Industrial, Camino de Santiago, salón de eventos…

Sin duda, un lugar para dejarse llevar imaginando como ha sido la vida en ese lugar en épocas pasadas… ¡ya lo estoy visualizando!

Referencias: http://www.asociacionbuxa.com/patrimonio/detalle/146

Web Pazo do Faramello: www.pazofaramello.com

 

3 thoughts on “Pazo do Faramello: un Pazo para el pueblo.

    • Un lugar fascinante. Nací y crecí a 2 km. de ese lugar, y no tenía ni idea de que existía. Cuando me dijeron que la primera fábrica de papel de Galicia estaba en Rois, me puse a investigar para conocer el lugar exacto porque no tenía ni idea. Y allí estaba, escondida en un lugar por el que paso todos los días.

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