Iniciamos proyecto de emprendimiento consciente: Escuela de Educación Turística

Os presentamos nuestro nuevo proyecto de emprendimiento consciente

que comenzó a gestarse desde hace más de un año: la Escuela de Educación Turística.

Mi trayectoria profesional, trabajando durante más de 8 años en turismo en la administración y como consultora independiente por mi cuenta desde el 2015, me ha permitido estar en contacto con pequeñas empresas y proveedores de servicios en el día a día; y también con responsables y cargos decisores en la gestión y planificación de destinos turísticos.

Pude detectar así una serie de necesidades comunes que a raíz del Covid19 se acentuaron y se agravaron en la mayoría de los casos. Intenté buscar respuesta a la pregunta sobre cómo podía yo ayudar en medio de tanto caos… podéis leer este primer artículo, y que curiosamente lo redacté en el cumple de mi hijo. Claramente, había una oportunidad de trabajo para mí pero aún no era capaz de darle el formato correcto.

En los siguientes meses, y en paralelo a un trabajo de crecimiento personal sobre el que podéis leer aquí, las piezas del puzzle fueron encajando… Llegaron unos días en los que todo era leer sobre el IKIGAI… ¿Iki qué? Y vi que el universo me estaba mandando señales para dar forma a esa idea.

Seguí con ese trabajo de introspección intentando responder a una serie de cuestiones: ¿Cuál es mi pasión? Eso que nos gusta hacer con lo que perdemos la noción del tiempo… claramente, para mí es la investigación sobre el turismo. ¿En qué dicen los demás que soy buen? Según mis compañer@s de profesión: en la mentorización de proyectos y  asesoramiento, en la comunicación… Y la última pregunta: ¿Qué necesidades puedo cubrir por las que me puedan pagar?: la formación.

Bien, ya tenía las respuestas… y tocaba dar forma. Y un buen día… dando de comer a Mateo, descubrí que tenía que llevar a la parte profesional, lo personal: educar. ¡Bingo!

Ese era mi camino, mi plan del alma… y seguí escuchando a mi corazón… y este me mostró una serie de escenas en mi infancia que me hicieron muy feliz… se trataba de diferentes momentos en los que de alguna manera: enseñé, lideré, trabajé en grupo… lo que ahora podríamos llamar cooperar, colaborar, crear red, comunidad.

Ahora sí tenía todas las piezas para iniciar el camino con la Escuela de Educación Turística: espacio de transmisión de conocimiento destinado a desarrollar nuevas capacidades a los agentes del sector del turismo en este nuevo paradigma. Creando a la vez, un nuevo modelo turístico.

Nuestro propósito es acompañar a las personas que trabajan en el sector turístico en el proceso de adaptación a la nueva situación en la que nos encontramos. Para ello formaremos, orientaremos y guiaremos a destinos, empresas y proveedores de servicios en el marco de los retos, desafíos y oportunidades que presenta la actividad turística en la actualidad y en este nuevo contexto (nueva era para el turismo) a partir de un conocimiento teórico con fines prácticos.

Con el fin de que ellos mismos puedan crear su producto, servicio, experiencia… contando con nuestro acompañamiento profesional. Tendremos la oportunidad de integrarnos en comunidades y grupos de trabajo a nivel internacional.

Con este nuevo proyecto de emprendimiento consciente siento que, tras 20 años de trayectoria profesional en el sector trabajando, estudiando, e investigando, por fin encajo en el turismo y lo más importante: que puedo sumar creando algo nuevo e innovador,  y aportar esa semilla activa de consciencia en un sector con una aparente realidad: que agoniza. Podéis seguirnos en esta página de Facebook mientras damos forma a un espacio online propio.

Os recuerdo que estamos enviando un boletín de información semanal al que puedes inscribirte a través de nuestra web con nuestras novedades y otras noticias seleccionadas que nos parecen de interés. Y también lanzaremos algún descuento para nuestros programas educativos a las personas inscritas.

¡Hasta el próximo latexo!


La gestión del turismo y sus problemas con las masas

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Vistas desde los tejados de la Facultad de Xeografía e Historia de la USC.

La gestión del turismo en la ciudad de Barcelona por parte del ente gestor Turisme de Barcelona, es un caso que se estudia como de éxito en materias relacionadas con el turismo. Tanto, que desde hace algún tiempo es visible a todos los niveles, el problema que tienen en la ciudad relacionados con la saturación, masificación, tematización, o macdonalización de la misma (y no es precisamente abrir un parque de atracciones o un Mc Donalds como alguno cree); originando términos propios como pueden ser ramblificación (Jorge Guitián, 2015). Una pena.

Otro caso conocido en el ámbito académico, que ha trascendido a los medios desde hace algún tiempo, el caso de la ciudad de Venecia; gran ejemplo para estudiar el exceso de la capacidad de carga de un lugar. Existen ya varios académicos de  diferentes universidades, entre ellas, la USC, que se preocupan de tal concepto. Si alguna persona necesita más información sobre el tema, puede escribirme y les daré más referencias de autores y bibliografía.

En este último tiempo, distintos perfiles (académicos, periodistas, ciudadanos…) demandan  necesarias y urgentes soluciones antes de que sea  demasiado tarde para ciudades como Santiago de Compostela. Me ha sorprendido el poder de las redes sociales para magnificar el problema y aumentar su impacto social. Uno de los post que han originado reacciones, ha sido el de “Hay un problema con Santiago” de Jorge Guitián.  En esos mismos días, se publicaban varias noticias en  medios. En el diario El País, Francesc Muñoz, geógrafo de la Universidad Autónoma de Barcelona: ”El desafío del turismo masivo”  (en esta noticia hasta se proponen dos estrategias de solución); otro artículo de un geógrafo Catedrático de Geografía Humana Andrés Precedo (USC) hacía referencia a los problemas existentes de masificación de Santiago de Compostela, la playa de las Catedrales y la guerra de precios en la hostelería en esa ciudad: “¿Es éste el turismo que Galicia se merece?”.  Alfonso Vargas, Catedrático en la Universidad de Huelva, publicaba en la Comunidad Hosteltur el siguiente artículo “El turismo de la cantidad”. En otro diario gallgo, salía un artículo del hostelero José Antonio Liñares en la misma línea. Cuanta casualidad… ¿o serán reacciones porque es el mes de agosto? Yo misma escribí hace unos días en este blog la (mala) experiencia en la Isla de La Toja, Rías Baixas un lunes de este mes de agosto; y alguna reflexión sobre la problemática de la gestión del turismo urbano en ciudades como puede ser Santiago de Compostela en la Comunidad Hosteltur, seleccionado como post destacado.

Ante tales acontecimientos solamente se me ocurre exclamar: ¡madre mía!. Ámbito académico avisando, agentes privados vinculados al sector turístico alertando, residentes protestando, redes sociales viralizando y magnificando el tema… será que esta vez, por fin, los decisores escucharán a los agentes implicados en la ciudad de Santiago de Compostela ¿? Y con ello me refiero a multitud de perfiles, empezando por los que están a diario en contacto con los turistas y peregrinos, pasando por las administraciones y terminando por los residentes que conviven con ellos. Y si nos vamos al Camino de Santiago, la situación en los últimos cien kilómetros del Camino Francés, desde Sarria, es insostenible. Y si tienes alguna duda, prueba a entrar en algún foro de peregrinos, o en sus diarios, y verás, verás. Pero de ello escribiré en las próximas semanas una vez presentado un trabajo de investigación en la USC sobre “Tendencias y nuevos modelos de peregrinación en el Camino de Santiago”. Con este post solamente pretendo llamar a la reflexión sobre el problema sí, problema, que tiene la ciudad de Santiago de Compostela tan querida por todos los gallegos, y principal reclamo turístico de Galicia.

¡A disfrutar de este último día de agosto!