Mi balance del 2021: evolución y transformación de vida

Así lucía la LUZ, el sol el último día del año 2021… un día primaveral con temperaturas que rondaron los 20 grados… atípico en Galicia para el mes de diciembre, y tras varios días de tiempo invernal gallego con lluvia y oscuridad. ¿Magia? ¿Milagro? Naturaleza… El olor imperante y sutil a mimosas en el entorno completaba una tarde mágica que despedía un año de comienzo de integración de conocimientos y de aprendizajes en lo personal y lo profesional.

 

Dicen que… debemos observar la naturaleza (nuestra Madre Tierra, Gaia) y aprender de ella porque alberga sabiduría. ¡Y tanto! Este hecho que os relato y comparto me reveló algo que escuché en numerosas ocasiones a personas del mundo de la espiritualidad y la consciencia… Para que exista el bien, tiene que existir el mal; para que tengamos Luz, debe haber oscuridad… lo que vienen llamando dualidad en esta 3D que habitamos ¡Pues eso! ¿Creéis que hubiese valorado esa tarde mágica primaveral llena de luz si no hubiese vivido antes varios días de tiempo invernal gallego? Claramente, yo NO. ¿Y tú?

Pues nuestro día a día es así… con luz y oscuridad, momentos buenos y malos, con caos para luego haber orden…

Podría seguir con ejemplos y ejemplos… hoy no. Paso a compartiros del porqué de mi deseo de Navidad para este año y su mensaje: Que esta Navidad traiga PAZ  a tu vida y que tu corazón te guíe en cada día del año 2022. Y mi balance de este 2021.

Hace unos años un alma sabia me dijo que cuando pidiese… pidiese PAZ porque si tenía eso lo tenía todo para vivir feliz. ¡Qué sabiduría! Eso hice… en ocasiones hasta que este año 2021 por fin entendí y viví lo que es tener paz y ahora la pido siempre porque… Coincide con esos momentos de luz en los que tienes la certeza de que todo está bien y esta vida es un milagro. Y todo es perfecto fuera…  y todo fluye!!

La otra parte del deseo es que tengamos a nuestro corazón como guía en cada acción… ¿A qué has escuchado muchas veces que debemos hacer las cosas de corazón? Haz el bien y no mires a quien… ¿Te lo decía tu madre, tu abuela, la vecina? Pues eso… Simple, ¿verdad? ¡Prueba y verás! Yo lo intenté a lo largo de este año 2021 y las veces que lo conseguí (que no siempre…) alcancé ese estado de paz y llegó la magia… en lo personal y lo profesional. Y que os describo en las siguientes líneas…

Puedo decir que el punto de inflexión fue a primeros de año al darme cuenta de que las respuestas que tanto buscaba fuera, habitaban dentro de mí; yo las tenía y las tengo. Y tú también tienes las tuyas. Y fue así como comencé el camino de cambiar dentro para ver y crear el cambio fuera. Otras expresiones que había escuchado cientos de veces a personas del mundo de la consciencia y la espiritualidad… sin lograr entenderla e integrarla.

En lo personal, pude por fin sentir en lo más profundo de mi SER la sonrisa y los abrazos de mi hijo, el hacernos uno como no había sentido nunca desde que llegó a este mundo. Sentir al ser que habita a un niño a través de su mirada… que no siempre es agradable. Esta es la magia de este mundo, la consciencia, la espiritualidad… la casera del día a día.

En lo profesional… viví momentos tan mágicos que ni en mis mejores sueños de antes del 2021, hubiese imaginado lo que sucedió. Empezaba en el mes de marzo gracias a un alma que creyó en mí, Rafa, GRACIAS. Un día de esos normales de luz y oscuridad, recibí una llamada para dar voz a la vida de una serie de mujeres, varias de ellas desconocías para mí, Sofía Casanova, Fanny Garrido, Elvira Bao, María Barbeito… y otras todo un reto como Rosalía de Castro o Concepción Arenal. Luego llegaron otros personajes… Emilia Pardo Bazán, el arquitecto Sesmero, Afonso de Lanzós o el Séptimo Conde de Lemos… Este trabajo me permitió conectar con mi parte más creativa y oculta desde hacía años… y volver a creer en mí.

Otro de los momentos mágicos, fue con el Concello de Padrón al llevar a cabo la Primera Tertulia Clandestina sobre Emilia Pardo Bazán y Francisco de Asís… en el Convento de Herbón y con el apoyo incondicional de la Comunidad Franciscana; y la presencia de un alma grande: Francisco Castro Miramontes.

¿Más? Nuevamente Padrón, Santiaguiño do Monte, mes de noviembre, en el I Encuentro para profesionales de turismo Latexos do Ser… más magia.

En este 2021 llegaron personas especiales, mágicas… con las que te comunicas sin hablar… sin palabras. Da igual si están cerca físicamente o a kilómetros de distancia… es el sentir entre ambos seres. Un re encuentro de almas… ¿?

Entre momento y momento de magia, hubo momentos, días, semanas… de oscuridad… de “no magia” en los que nos queda el aprendizaje que nos trajo, porque ahí fuera… seguía saliendo el sol. Es aquí donde debemos mantener la calma, respirar, y hacer lo posible (pedir ayuda si es necesario porque la persona adecuada aparecerá) para volver a ese estado de paz que perdimos y en el que reina la magia.

Viví semanas complicadas de trabajo en el verano durante mi asistencia como técnico de turismo en el Concello de Teo, en las que había días que no encontraba sentido… desde mi parte mental… el sentido llegaba cuando buscaba respuestas desde mi corazón. El motivo para estar allí había sido: que necesitaba ese contacto diario con los peregrinos y esa era la oportunidad perfecta. ¡Y así obtuve respuestas! Pude entender… y palpar… la espiritualidad. ¿Mi sorpresa y aprendizaje? Respondí a la eterna pregunta de: ¿Cómo es posible que las personas que hacen el mismo camino (misma realidad objetiva y externa) tengan sentimientos tan diferentes sobre el mismo? Pleno mes de agosto, muchos peregrinos… diferentes motivaciones… y entre ellos, siempre había alguna persona que entraba por la puerta con una mirada que reflejaba paz, ganas de darle un abrazo sin palabras… Y aquí tuve la respuesta. La espiritualidad está en cada uno de nosotros, habita en nosotros, NO ESTÁ AHÍ FUERA. Al igual que las respuestas de las que os hablaba al principio…

Todos somos magos, creadores de nuestra realidad… debemos empezar por conectar con nuestro yo interior, descubrirnos a nosotros mismos y desde ahí actuar con nuestro corazón y en coherencia crear fuera la realidad que queremos vivir y compartir con los demás. La paz y la magia a mí me llegó mientras vigilaba que no subiese la fiebre a mi hijo, limpiando mi casa, ordenando cajones, haciendo la compra o la comida, practicando deporte, meditando, en el Camino de Santiago… porque habita en nuestro SER, en nuestra persona. ¡Está dentro! ¡Prueba, busca!

Yo ya empecé mi camino… comparto mi experiencia contigo para animarte a que inicies el tuyo. Y si me necesitas, ¡aquí estoy! ¡A un clic!

De esta integración de conocimientos en mi vida personal y profesional a lo largo de este año 2021, resulta mi nueva área funcional, con Latexos de turismo, para el año 2022: la Escuela del SabER sobre la que os hablaré en otro momento.

#ElCambioComienzaEnTi

Minia