Turismo industrial y… vacaciones en el Sur: La Chanca.

La_Chanca_patrimonio_industrial_ConilUn año más, he tenido la suerte de viajar al Sur… a Conil de la Frontera; un pueblo turístico en la costa de Cádiz. Mi percepción como turista, es que se trata de un destino con prácticas de turismo sostenible y responsable; a pesar de ser un pueblo con bastante turismo estacional.

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Panel del Centro de Interpretación del interior de La Chanca

Aunque voy por vacaciones a intentar desconectar del mundo real y del día a día, no puedo  evitar tomar nota de datos relevantes del sector del turismo. Este año me ha sorprendido gratamente la rehabilitación de un lugar emblemático de Conil; un lugar propio de la identidad de ese pueblo. Un lugar que hasta hace poco se mantenía en estado ruinoso. Se trata de La Chanca, una almadraba construida en el siglo XVI en funcionamiento hasta el siglo XIX, en la que se despiezaban y salaban los atunes; durante el invierno se utilizaba para guardar y reparar los aparejos propios de esa pesquería. Este recinto está formado por el antiguo cementerio y las antiguas naves que albergaban los almacenes de la sal, la sala de pertrechos o las piletas de salazón. Era el lugar de trabajo de carpinteros y calafates, rederos, ronqueadores, saladores, mozos de pilas y demás personal que movía la almadraba de Conil. En 1955, el pueblo de Conil sufre un maremoto que sepulta La Chanca, y posteriormente, en vez de volver a levantar las edificaciones, entierran todas las ruinas y se reconstruye la nueva chanca encima. Es por ello, que durante el trabajo de rehabilitación, se recuperan gran cantidad de materiales arqueológicos; muchos de ellos expuestos en la sala de exposiciones.

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Panel del centro de interpretación del interior La Chanca.

Desde mi punto de vista, estamos ante un caso de buenas prácticas de recuperación de patrimonio industrial. Como la mayoría de los casos de turismo industrial, se trata de un espacio que ha necesitado inversión económica de la Administración pública. Pero el proyecto que se ha llevado a cabo es muy importante: se ha recuperado un espacio del pasado para convertirlo en un recinto social y cultural, para uso y disfrute de los residentes y de los turistas. Estamos ante un caso de turismo industrial, turismo sostenible; un buen ejemplo de desarrollo local que respeta a los residentes. Pero, hay un pero: la restauración del lugar no ha sido muy acertada. Aunque el uso es adecuado, y existe un centro de interpretación en condiciones y que sigue las pautas teóricas, cuando estás dentro de La Chanca no se percibe la identidad de ese lugar con ninguno de los sentidos. Daría igual estar allí, o en otro museo en otra localidad con información sobre La Chanca. En este blog, podéis entender un poco más lo que os cuento, pues hay fotos del antes y el después de la restauración.

En todo caso, es un buen ejemplo de recuperación de patrimonio industrial. Termino con unas palabras pronunciadas por la Consejera de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía el día de la inauguración, que pueden resumir la esencia del turismo industrial:

No hay mejor construcción que la que recupera lo ya construido.

Rehabilitar, restaurar, también es construir, sin ocupar más espacio, sin depredar,

hacia dentro, no hacia afuera”.

Más información en este enlace.

¡Hasta el próximo latexo!

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