Martín Códax, vino e historia.

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Terraza de la Bodega Martín Códax.

No es la primera vez que hablo de la Bodega Martín Códax, y seguro que no será la última. Podría comentar varios aspectos de la jornada de showcooking del domingo 30 de noviembre. Las nuevas tendencias en eventos de gastronomía como son los showcooking o los maridajes: catas de vino con degustaciones de comida actual. O explicar la visita en la bodega, o las fases de una cata de vinos. Pero me voy a centrar en el vino y la cultura ¿y cuál es la relación?

La jornada comenzaba con una visita guiada a la bodega (ya sabéis que soy fan de ellas), y el punto de partida fue la parte acristalada en la entrada. Desde allí, se puede ver perfectamente la historia del vino Martín Códax, así nos lo hizo saber la guía, María: en el año 1986 un grupo de 50 “emprendedores” y “visionarios” decidieron apostar por el potencial del vino que se cultivaba en esas tierras: del albariño. Y todo ello, con un objetivo claro y una filosofía común. Aunque la uva puede cultivarse en distintos puntos de la geografía, lo que hace especial al vino, no es la uva en sí, sino otros factores como: el territorio geográfico en el que se encuentra, el clima, el suelo, y en este caso, la cultura. Así, el vino albariño de las Rías Baixas, y concretamente el del valle del Salnés, se caracteriza por desarrollarse en un valle con un clima atlántico oceánico, en un suelo muy arenoso, granítico, y en un ambiente de “desorden” (en palabras de María): esa distribución territorial típica de esta zona de Galicia (y de otras) en las que se mezcla el cultivo de vino en forma de emparrados con otros cultivos, terreno forestal, agrario, y con una o varias casas en medio. Pues bien, hoy son sobre 600 familias las que producen uva para esta bodega. Esta es la historia de la Bodega Martín Códax, y su vino es reflejo de ello.

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Vinos Martín Códax

Pero la historia no termina ahí. ¿Por qué el nombre Martín Códax? Aquél grupo de personas, tenía que poner un nombre a su primer vino; querían que fuese representativo, único, y por ello le pusieron el nombre de un trovador que había estado en Galicia: Martín Códax. El Pergamino Vindel alberga sus cantigas, las más antiguas del galaico-portugués, que ensalzan el amor y la pasión por el mar… Y quizás por el vino!!!  Cómo lo entiendo!!  ¿y el diseño de la botella Martín Codax? Quisieron sellar la botella con un corcho con notas musicales, y en su etiqueta aparece una de las cantigas. Los demás vinos y sus botellas, siguen la misma línea: nombre relacionados con ese trovador, y en cada botella se cuenta una pequeña historia de Galicia. En su web podéis encontrar más información, y obviamente, cuando los probéis, ¡acordaros de mirar su etiqueta!

Pues bien, hoy, hablar de Martín Códax es hablar de I+D+I, de enoturismo, eventos, vinos, bodegas, trovadores, pero sobre todo, de HISTORIAS. El domingo pasado, para mí ha marcado un antes y un después, porque cada día que vea publicidad de Martín Códax, o tenga delante una copa de su vino recordaré: la historia de las historias. Os animo a que probéis sus vinos, pero sobre todo, a que hagáis la visita guiada a la bodega. Porque con ello entenderéis nuestra cultura del vino, la historia que hay detrás de una copa de vino, y aprenderemos a valorar los excelentes vinos que tiene Galicia. Y no esperemos a que venga los de fuera a decirnos lo buenos que son nuestros vinos.

Como ya me he alargado demasiado en este post, dejo para el siguiente la segunda parte de la jornada: el showcooking con Yayo Daporta. Y disculpen los profesionales de la gastronomía y la enología, si he cometido alguna imprecisión con los términos. 😉

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Mural del almacén de la Bodega Martín Códax.

Gracias a la guía María por tus explicaciones, y gracias al resto del equipo: María Garrido y  Yara por la invitación. ¡Nos vemos!

 


Showroom Dysbodesa: 17 bodegas y 8 denominaciones de origen.

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Bodega Terra do Castelo

El lunes 8 de septiembre,  ha tenido lugar el showroom de la distribuidora de vinos Dysbodesa en el Hotel AC Palacio del Carmen de Santiago de Compostela.

Como sabéis, no soy yo especialista en vinos y gastronomía, por ello fui con el temor de no encajar demasiado en el evento. Pero ha sido todo lo contrario. Como siempre, un placer coincidir con personas del sector, con las que te lías horas hablando y debatiendo de turismo… ¡cómo no! Siempre arreglamos el mundo…  Conocer nuevas personas, y encontrarte con otras que hacía tiempo no veías.

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Stand Lagar da Costa

Pero lo interesante del evento, aunque no menos importante, no ha sido eso precisamente. Ha sido el motivo de celebración del evento, tal y como me informado una persona cercana a la organización. Parece ser que este showroom lo ha organizado el propio propietario de la distribuidora, ¡excelente trabajo! 17 bodegueros de 8 denominaciones de origen  reunidos en una jornada. El organizador, Carlos M. Jorge, tenía la intención de reunir a todos los bodegueros con los que trabaja, para que se estableciesen relaciones entre ellos, lo que algunos llaman networking;  y además, que lo hiciesen con los propios clientes de la distribuidora. Es decir, que los clientes (establecimientos de hostelería en su mayoría), conociesen de primera mano los vinos que compran, y sus bodegueros. Además de los vinos, hubo degustación de productos elaborados por Nelssy Soriano, chef del resturante Palacio del Carmen; jamón cortado por el ex campeón gallego José Míguez y pan de Pan da Moa; y de una demostración de coctelería de la mano del actual campeón gallego de coctelería clásica, Pedro Sestayo que cerró el evento.

Personalmente, considero esta iniciativa de lo más motivadora, tanto para los bodegueros, como para los compradores de esos vinos. Entre los clientes que asistieron al evento, nos colamos algunos medios, blogueros, y personas que escribimos sobre este mundo del turismo; y tuvimos algún que otro descubrimiento… en mi caso, tengo que decir, que sin tener idea del mundo de los vinos, y desde el punto de vista de cliente de un local de hostelería, me quedo con el ribeiro de Terra do Castelo.

 ¡Hasta el próximo latexo!

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Invitación showroom Dysbodesa

Noticias relacionadas: Vinetur y la Alacena Roja.


Turismo de idiomas ¿existe? ¿cómo se define? Aquí hay debate.

La semana pasada he tenido la oportunidad de asistir a la jornada sobre “El Turismo Idiomático, una oportunidad para Galicia”, organizada por Cursos Internacionales de la USC y el CETUR.

Reconozco que estaba muy intrigada, pues hacía meses estaba recopilando información sobre el tema y no me estaba resultando fácil; harta de buscar en google y otros buscadores “turismo de idiomas, turismo idiomático, turismo de estudios y similares” siempre me llevaban a enlaces sin ningún contenido. Sinceramente, me parecía un poco extraño no poder encontrar información al respecto, ya que el turismo de idiomas (o como se llame) es una realidad. Tras escuchar a los dos primeros ponentes (X. M. Santos Solla y Valerià Paül) entendí que el turismo idiomático o de estudios es una práctica habitual, pero no está definido como tal; es decir, aunque es normal que las personas vayan a otro país a aprender una lengua, en la mayoría de las ocasiones no son conscientes de que son “turistas idiomáticos”. Así, tras escuchar a los ponentes, he recopilado varios puntos conflictivos y de reflexión sobre el turismo idiomático. ¡Aquí hay debate!

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Jornada Turismo idiomático USC

  • No está definido. Muchos autores e investigadores lo definen dentro del turismo cultural, pero es muy discutible, ya que no siempre se aprende un idioma por motivos culturales. Puedes hacerlo, por ejemplo, por motivos laborales.
  • Aunque es turismo idiomático, en la mayoría de los casos no lleva la palabra “turismo” en la definición de este turismo de idiomas, como por ejemplo en Suiza lo llaman “Séjours linguistiques”: estancias lingüísticas. El Instituto Cervantes tampoco inserta la palabra turismo. Por ello, es difícil encontrar información buscando “turismo + idiomas”, ya que habitualmente no van las palabras juntas… Sin ir más lejos, cuando vamos a fuera de España a hacer un curso de inglés, ¿somos conscientes de que estamos haciendo turismo idiomático?
  • Hay autores que cuestionan que realmente sea una actividad turística; es decir, que sean turistas. Si analizamos la definición de “turismo” de la OMT y la definición de “Industrias turísticas” no nos cabe duda de que estamos hablando de turismo, y que las academias son empresas turísticas.
  • No está claro si se engloba en un turismo urbano o dentro del turismo rural. Aunque principalmente se está desarrollando en ciudades (Madrid, Salamanca, etc) ¿podría ser una oportunidad para el turismo rural? ¿se podría desarrollar un producto combinando turismo rural + idiomas?
  • El turismo de idiomas es posible con las lenguas minoritarias: buenos ejemplos de ello son el estudio del Sueco, el  Catalán, o el  Galés.
  • El turismo de idiomas es posible en las comunidades bilingües: véase por ejemplo Valencia o Cataluña en España
  • Pilar Taboada (investigadora USC) añade la diferenciación entre el turismo académico y el turismo idiomático. El primero se refiere a las personas que vienen a España a estudiar en Español; y el segundo a las personas que vienen a España a estudiar el Español.
  • Lanzada Calatayud (gerente cursos Internacionales) Nos presenta un caso concreto: campus vivenciales idiomáticos. Vemos un vídeo de un grupo de estudiantes en Arousa Norte: deducimos que realmente sí es posible  y beneficioso la combinación de “estudiar idiomas + hacer turismo”.
  • Creación de nuevos productos turísticos a partir del estudio de lenguas. Por ejemplo, español + enoturismo, español + gastronomía, español + turismo mariñeiro, español + Camino de Santiago (ya lo están ofertando desde Cursos Internacionales), etc.

Para terminar, dar la enhorabuena a la organización de la jornada, pues resulta muy productivo desde el punto de vista turístico realizar este tipo de eventos en lo que no es simplemente asistir a una conferencia, sino todo lo contrario: se presentan distintas posturas, estudios, reflexiones, generando un debate. Y cada uno, que saque sus propias conclusiones. La mía: el turismo idiomático  no es siempre turismo cultural; su viabilidad como producto turístico combinando el estudio de lenguas con otros productos como el enoturismo o la gastronomía, es incuestionable, o más bien, es un hecho. Posiblemente sea una alternativa real para el turismo rural que conocemos hoy. Aunque (y aquí viene el pero…) nada es posible sin una buena PROMOCIÓN. Ya que si no damos a conocer lo que tenemos, no se sabe que existe. Y ello solamente es posible con una COORNIDACIÓN entre los entes implicados que todos ya sabemos, y no voy a nombrar.