Caminando sobre las aguas acompañados por ninfas en… Cuntis

Aqua Calidae, Caldas de Cuntis… han sido los nombres con los que se conoce la actual villa termal de Cuntis asentada sobre un acuífero y con ríos subterráneos

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A finales del mes de marzo y formando parte del Foro Proturga he tenido la oportunidad de realizar una visita guiada por el centro histórico de la mano de dos expertos locales: Manuel el técnico de turismo y Diego el Concejal de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Cuntis.

Un recorrido de casi una hora que nos ha embarcado en el mundo del agua…

El propio punto de salida es un lugar emblemático del Ayuntamiento. Un edificio del s.XVIII construido para alojar en su día a enfermos, peregrinos y pobres que llegaban a Cuntis a tomar las aguas, alberga en la actualidad la Casa da Cultura y Biblioteca Municipal Roberto Blanco Torres. Justo en esa Praza das Árbores, Manuel y Diego nos hacen reflexionar sobre una fuente que marcará el inicio de nuestro recorrido.

Nos desplazamos calles abajo siguiendo posiblemente el discurrir del agua oculta por el asfalto bajo nuestros pies, hasta llegar al punto central del recorrido en el que nos explican varios elementos. Uno de los que dio origen a esta villa, la Burga do Lume de Deus que junto con A Burga do Foxo y la del Castro Quente (o Castro) son los manantiales que abastecieron desde siempre los balnearios de la villa. Nos cuentan sobre la historia de ese manantial, y como en este lugar  “sagrado” además de terapéutico, aparecieron monedas anteriores a la época de Constantino (con él se establece el Cristianismo cerrando lugares paganos). Estas monedas posiblemente eran ofrendas  a las ninfas, puesto que en ese entorno aparecieron aras dedicadas a estas divinidades. Otros elementos encontrados a lo largo de la historia (efigie de una posible Minerva), hacen pensar que aquí se halló una importante estación termal romana con templos o lugares dedicados a los dioses protectores del agua.

En este enclave podemos ver como el agua sale canalizada hacia un edificio que alberga una serie de lavaderos (de agua termal y de agua fría) en los cuales las mujeres de la villa lavaban los ajuares de las Casas de Baños en la época.

Seguimos descendiendo por el pueblo hasta llegar a la entrada de las instalaciones del Balneario y encontramos dos réplicas de las aras que han sido encontradas. Miramos hacia la parte más alta de la villa, la que hemos dejado atrás… y vemos las torres de la Iglesia Parroquial de Santa María, vigilantes…

Seguimos nuestro paseo hacia el río Gallo… ¿Por qué lleva ese nombre? Pues tendréis que visitar Cuntis para descubrirlo… nuestros guías nos cuentan que las casas que se situaban a orillas del río eran muy afortunadas puesto que contaban con lavaderos fluviales. Son esas piedras que podemos apreciar en alguna parte del río. Aún se conserva el marco de antiguas puertas de piedra que daban acceso al mismo…

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Otro edificio singular, es el edificio que alberga el hotel Balneario La Virgen, obra del arquitecto Antonio Palacios.

Terminamos nuestro recorrido en el entorno de la Plaza de Ferrol (nos comentan los guías que lleva ese nombre por los habitantes de Ferrol que venía a Cuntis) y la Calle Real en donde se encuentra la Burga Real.

Antes de despedirnos, visitamos la Fundación Terra Termarum Castrolandín: lugar en el que una artesana trabaja la Cerámica de Castrolandín en directo; se puede ver una exposición permanente y también comprar pequeñas obras de este tipo de cerámica.

¿A que es fácil imaginar que estamos caminando sobre las aguas acompañados por ninfas? Pues nuestra visita por Cuntis seguirá… porque saliendo del casco urbano nos encontramos con numerosos recursos patrimoniales como petroglifos, castros… y que iremos contando en otros artículos.

De momento, podéis contactar con la Casa de A Pedreira que ofrece actividades muy “conscientes” para esta Semana Santa…

¡Hasta el próximo latexo!


Lamprea en los tiempos…

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La lamprea… un ser que me apasiona desde el primer día que escuché hablar de su enigmático mundo.

A pesar de que este ser habita en el río Tambre a su paso por el Concello de Brión, tierras que me vieron nacer… nunca había escuchado hablar de la lamprea hasta que me vine a las tierras del río Ulla con los valeiros en Pontecesures, de los que hablados en varias ocasiones; y de las pesqueiras en Herbón de las que hablaré en este post.

Un río y un ser común, pero dos métodos diferentes de captura en dos territorios separados a unos metros: mientras en Pontecesures la pesca es comercial y es realizada por pescadores con métodos de pesca artesanal basados en butrones, en las pesqueiras de Herbón, la captura es deportiva y se realiza en las pesqueiras con las cangallas:  las pesqueiras son estructuras de grandes bloques de piedra de diferentes tamaños situadas de un lado al otro del río; entre los bloques de piedra hay ‘corredores’ (espacios abiertos) en los que se colocan unos artilugios llamados ‘cangallas’ que son redes con las que se capturan las lampreas. El horario de captura, también es diferente. Mientras en Pontecesures la pesca ser realiza por las mañanas (el levantamiento de las redes), en Herbón se realiza por las noches de 20.00 h a 8.00 h del día siguiente. Cuanta riqueza en cultura… a tan sólo unos metros de distancia.

Vamos con la protagonista. Este ser, es uno de los seres más primitivos y menos evolucionados de los vertebrados. Con una antigüedad de unos 500 millones de años nace en el río y crece en el océano (en el que permanece unos 3 años aproximadamente) hasta que regresa al río en el que nació para reproducirse y morir. ¡Todo un enigma!: o bien levanta pasiones en algunas personas dispuestas a realizar kilómetros para poder comerla; o bien pasa totalmente desapercibida e incluso resulta desagradable para otras muchas. Cito a continuación, unas referencias de autores de la guía de Miguel Piñeiro (2008)[1] que ilustran el protagonismo de este ser a través de los tiempos ‘A lamprea é a raíña do Miño ou a princesa moura enfatizada do Ulla” (Raimundo García Domínguez – Borobó); ‘A lamprea é sagrada. A vida é sagrada. Hai que comungar con ela, e punto’.

¿Cómo os lleváis vosotros con la lamprea? Como reflexionaba hace unas semanas Begoña del Obrador de lamprea… ¿gana enemigos porque la promoción se realiza de la lamprea viva o se centra en los métodos de pesca más que en la cocina? Coincido con ella en ese aspecto. Si bien es importante y fundamental conocer la cultura de la lamprea y el trazado como alimento dentro del actual turismo gastronómico, debería realizarse dos tipos de promoción dependiendo del público objetivo. Y también es importante dirigir la lamprea a segmentos de población más joven con diferentes recetas de lamprea: en filloa rellena, pizza, croquetas, chipirones… o envasada para todo el año tal y como ofrece el Obrador de Lamprea con lamprea del Miño.

¿Qué pasaría si la primera vez que te ofrecen lamprea para degustar lo hacen con lamprea ‘camuflada’ con otros alimentos como los nombrados anteriormente? ¿Estarías dispuesto a probar por primera vez unas croquetas de lamprea, filloas o chipirones rellenos? ¿Y en pizza? Creo que hay que apostar más por recetas alternativas a la ‘bordelesa’, porque comer lamprea no es sinónimo de comer lamprea a la ‘bordelesa’ con fieles seguidores. Igualmente, sensibilizar a las personas locales y dar a conocer la cultura de la lamprea a los turistas; por ello, desde Galicia es + hablamos de #lampreaconAlma.

En las  ‘III Jornadas Gastronómicas, Padrón sabor a lamprea tendremos la oportunidad de degustar diferentes menús por 25 euros: menús degustación con diferentes variantes, recetas tradicionales como la ‘bordelesa’ y otras recetas innovadoras.

¡Por allí nos vemos en #PadronLampreeiro!

[1] Miguel Piñeiro (2008): ‘Lampreas e Pesqueiras: Historia, artes de pesca e recetario’ Editorial Galaxia